El Clima y el Tiempo
- Cristian Alvarez

- 20 abr 2019
- 2 min de lectura
Idealmente
el clima era tan constante como el carácter
y el tiempo tan voluble como el humor.
Creímos comprender entonces
tan quisquilloso comportamiento
con esta analogía en comparación.
Creímos, diría yo,
con cierta presunción
poder pronosticar con antelación
su estado.
Así organizamos en el calendario
las estaciones del año
que nos garantizaban
frío en el invierno
y calor en el verano,
dependiendo claro
de la situación geográfica
la inclinación de 23.5 grados
y el movimiento de traslación.
Sabíamos qué sembrar
y en dónde sembrar.
Cada ser vivo tenía su lugar,
su motivo, su razón de ser y estar.
Sabíamos a dónde ir
a vacacionar
y hasta qué llevar
si bañador y bloqueador solar,
un abrigo, una bufanda, una sombrilla,
repelente contra mosquitos,
o una tabla para esquiar.
Podríamos decir que teníamos
un equilibrio natural.
Pero éste equilibrio permanece
Solo si todas las piezas funcionan en su lugar.
Y si una falla,
también las otras lo harán.
Y ya que
nos dimos a la laboriosa y sencilla tarea
de contaminar el planeta
por tierra, aire y mar,
de talar los bosques,
de ensayar con la bomba nuclear
y el negociazo que es el petróleo
materia prima de todo
hasta donde el horizonte
podemos alcázar a mirar.
Pues las cosas, las cosas han empezado
dramáticamente a cambiar.
Hoy es una realidad
que preferimos comer
los alimentos Light,
utilizar el Internet
no más pa ver qué hay,
escuchar música y tomar fotos
con el celular
o ver por televisión
en vivo y en alta definición
el futbol de una copa mundial.
Y aunque somos muy modernos
y nos consideramos muy evolucionaditos
nos importa un pito
la importancia de reciclar,
poner la basura en su lugar,
no malgastar el agua,
sacarle provecho a la energía solar
o patrocinar otra tecnología
que podamos desarrollar y utilizar.
Creemos que el problema
se resolverá,
pero en la junta de los siete
este se encuentra
en enésimo lugar para tratar.
¿Qué pasará
cuando entre el Ártico y el Antártico
juntos no se pueda hacer
ni un muñeco de nieve?
Cuando los océanos aumenten su caudal
y las costas pierdan territorio
y los huracanes ganen fuerza,
cientos de especies sufrirán las consecuencias
algunas desaparecerán de la faz de la tierra.
Qué haremos cuando el planeta
se caliente tanto que podamos
hacer un huevo frito en la banqueta,
y la comida escasee de los estantes
de los supermercados
y una guerra mundial
inicie por un vaso de agua
y un pedazo de pan.
Nunca el carácter y el humor
serán tan trascendentales
como el del clima y el tiempo.





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